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EL ORGASMO FEMENINO (Página 2)
La tercera fase, la del orgasmo, es la etapa clímax
del ciclo, y es por lo general la etapa mas corta, durando sólo
unos segundos. En esta etapa, la mujer experimenta una serie de
contracciones musculares involuntarias en la vagina,
útero
y/o recto,
las cuales resultan muy placenteras. El número y duración
de estas contracciones depende de cada mujer. En esta etapa, la
velocidad de respiración, pulso y presión arterial
llegan a su máxima aceleración. La tensión
muscular llega también a su punto más alto, acompañados
por lo general de reflejos musculares en las manos y pies.
La cuarta fase, la de resolución se caracteriza por
el retorno a un estado de reposo. Esta fase puede durar de 5 hasta
60 minutos. En esta fase, el útero
y el clítoris
regresan a sus posiciones normales, ocurre un relajamiento de los
músculos, el enrojecimiento de la piel y la hinchazón
de ciertas partes desaparecen. Durante, esta fase, algunas mujeres
pueden responder a estimulación adicional luego del orgasmo,
a diferencia del hombre.
Es importante mencionar que el orgasmo en una mujer, es un comportamiento
que se aprende y no algo que se nace sabiendo. Obtener el primer
orgasmo es un proceso que requiere práctica y mucha paciencia.
A diferencia de los hombres, que tienden a masturbarse desde muy
jóvenes, las mujeres empiezan a experimentar su sexualidad
mucho después. Esto dificulta en muchos casos la obtención
del orgasmo.
También es importante recordar que muchas mujeres, es mas,
se puede decir que la mayoría, necesitan que el clítoris
sea estimulado directamente para poder llegar al orgasmo. Es decir,
no basta sólo con la penetración para que una mujer
llegue al orgasmo. En muchos casos, durante la penetración
vaginal, el clítoris
no recibe la necesaria estimulación, por eso se debe recurrir
a la estimulación manual, oral u otras posiciones que proporcionen
estimulación directa y consistente al clítoris.
Por último, para que la mujer llegue al orgasmo es tan importante
la lubricación de la vagina,
como lo es la estimulación del clítoris.
Una vagina
que no está lubricada lo suficiente
resultará en una penetración dolorosa, bloqueando
la obtención del placer y, por consiguiente, evitando que
la mujer llegue al orgasmo. Por eso es muy importante que previo
a la penetración, durante la fase de excitación, la
mujer reciba el suficiente estímulo erótico para poder
lubricar la vagina
y lograr que esta se expanda y crezca
para recibir el pene.
Una buena regla a seguir es que la mujer dicte cuando debe ocurrir
la penetración, de esa manera ella se asegura de estar lista
para recibir el pene.
El secreto para obtener el mayor placer de una relación sexual
es conocer lo que ocurre en nuestro cuerpo, al igual que en el de
nuestra pareja, y mucha comunicación.
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